miércoles, 8 de julio de 2009

Alberto Conde

No quiero comenzar este blog, sin tener un merecido homenaje hacía Alberto Conde, quién de una manera u otra nos cambió, a muchos, la forma de disfrutar de la fotografía y de los amigos que vamos encontrando en el camino.

Foto © Alberto Rivas

Alberto Conde Oya, nació en 1945 en La Coruña de padres, abuelos y un largo etc, gallegos también, de Vigo aunque emigrantes, en su momento, a la Argentina y a Perú.

Foto © Carmen Lafuente

Ciudadano del mundo (aunque con morriña) ya que vivió en Madrid, París, Bruselas, Londres, Las Palmas, Madrid, Kuwait, Túnez y Barcelona. Este privilegio de haber vivido en tantos lugares diferentes y convivido con tantas culturas distintas a las suyas le convirtió en amante de la libertad y de la tolerancia y enriquecido su persona.

Foto © Javier Campos

Estudio derecho pero siempre se dedicó al mundo de la empresa.

Foto © Antonio Toscano

En la fotografía empezó, en serio, en 1968 con la cámara que le regaló su padre. Tras aquella Leicaflex (que pasó a su hija mayor) ha tenido varias Nikon (F3, FM2, F80 y D200), y una Minolta 5000i. Pasó al mundo digital con una Olympus 2020C que cedió a su hijo. Además de la D200, una Contax G1 y una Leica Mini II. Cumplió su sueño es comprarse una Medio Formato de ocasión, una Mamiya 645 1000 S con objetivos de 55, 85 y 155mm .

Foto © Pedro de Luisa

Foto © Pepa de Rivera

En los últimos años se especializó en fotografiar castillos y eso le llevó a exponer, y a publicar.
Sus fotografías han sido expuestos en diversas ciudades españolas (Madrid, Ciudad Real y Murcia).

Foto © Javier Ros

Ha publicado un libro sobre los castillos de Murcia y le publican regularmente artículos de viaje por castillos y molinos de viento de España para la revista japonesa trimestral “Noticias de España” y otras publicaciones españolas como el Consejo Nacional de ferrocarril de viaje PAISAJES.

Foto © Federico Romero

Nos dejó el 2 de Mayo de 2008.
http://www.albertoconde.photium.com

En el Castillo de Vélez Blanco, aquel día hacía un frío considerable. Foto © Juan Ramón Díaz

Érase una vez un hombre que deseaba pintar sentimientos y emociones, captar la suavidad de la luz y la sombra de los colores, la ternura del ser y los muros de la historia, pero se dio cuenta que el pincel era lento y un día descubrió la máquina de fotografiar.

Madrid 2007 Foto © Juan Ramón Díaz

Un espíritu libre al que no le frenan las tradiciones y la teoría; ha buscado y encontrado una belleza sin igual en la fotografía.

Embalse de Algeciras Foto © Juan Ramón Díaz

Imposible intuir que se esconde tras la mirada del “hombre de rizos de plata”, una realidad que quizá no exista en modo alguno, una sensibilidad, una ternura delicada y, seguramente, una secreta y profunda nostalgia del tiempo.

Trabajo en equipo, junto a Javier Ros. Fotos © Juan Ramón Díaz

La fotografía de Alberto es, ante todo, un conjunto de detalles, cada uno de los cuales posee una importancia primordial. Del mismo modo que un escritor o un pintor utilizan su arte para inmortalizar un instante fugaz, Alberto crea en cada una de sus fotografías una verdadera sinfonía de luz y color, fruto de un rápido parpadeo: el disparo de la cámara, algo también distinto y eterno, visión de un poeta con insaciable deseo de nuevas visiones.

En su casa. Foto © Juan Ramón Díaz

En la vida y por simple casualidad, existen personas que se cruzan en nuestro camino y nos hacen felices, sólo algunos dejan huella en el corazón. Ese era Alberto, manojo de virtudes contagiosas, consejero que nos daba ánimo, su compañía paz, y hasta su simple presencia nos obligaba a mantenernos en pie, leal, generoso, comprensivo, sencillo y accesible, siempre atento a dar un buen consejo.

Plaza Mayor. Madrid 2007. Foto © Juan Ramón Díaz

Fotógrafo, poeta, amigo, has emprendido viaje nuevamente siguiendo el hilo incierto de tu sueño, los recuerdos, alma de nuestra alma, quedaran grabados en nuestros corazones, tu legado, tanto fotográfico como humano, sí será eterno.

Rambla de Orón. Foto © Juan Ramón Díaz

Paseando por Cieza. Foto © Juan Ramón Díaz

Paseando por Cieza. Foto © Javier Ros

En el Cabezo "Rajao", junto a Javier Campos. Foto © Juan Ramón Díaz

La última que le hice 25/3/2008. © Juan Ramón Díaz

4 comentarios:

  1. Hola Juan Ramón.

    ¿Que decirte?, desde aquel día en que se fue se mermaron algunas de las capacidades que, por un lado, adquirí y, por otro, mejoré. Otras sin más desaparecieron. Desde entonces no he vuelto a escribir como escribía antes. Desde entonces no he vuelto a fotografiar como lo hacía antes.

    Una gran perdida. Algunas veces sueño con él, le pregunto cosas y le hablo como si nada hubiera pasado, cuando despierto, entonces, caigo en la realidad.

    Lo mejor que he hecho desde entonces es recordarlo con una gran sonrisa e ilusión.

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  2. Entrañable Alberto. Gracias por mostrar estas imágenes.

    Un abrazo.

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  3. Nunca jamás nadie había conseguido sacarme la belleza que Alberto me sacaba en cada foto...

    Echo muchísimo de menos hablar con él!

    Es doloroso recordarle porque ya no está, pero es la única manera que me queda para tenerle siempre conmigo.

    gracias Alberto...

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  4. Otra persona que lo echa muchísimo de menos... supuso un mazazo muy grande para mí enterarme de su muerte, tan sólo unos días después de haberlo conocido, dejando un montón de proyectos en común y una gran amistad por delante... Era una gran persona, y un artista, no tengo palabras para expresar todo lo que significó para mí... Me alegro enormemente de haber tenido la suerte de conocerlo, pero hoy en día todavía no he podido sacarme el puñal que me atravesó al enterarme de su marcha...
    En fin, somos muchos los que no te olvidamos, Alberto. Gracias..... Lyn.

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